lunes, 15 de diciembre de 2014

2014 Venezuela, el mundo y la ciencia por @carinludena


Soy matemática, más precisamente estadística. Fui investigadora del IVIC en estos temas durante 15 años. Ahora soy profesora de la UCV, Coordinadora de la Maestría de Modelos Aleatorios y socia de una empresa de analítica predictiva para grandes volúmenes de datos o lo que se ha dado en llamar Big Data.

Por una serie de casualidades, este año 2014 que pronto termina, tuve la suerte de participar en un conjunto de eventos asociados a este doble papel profesional , que me permitieron obtener una visión muy particular y a la vez global, desde ángulos y geografías muy diferentes, sobre temas de ciencia y tecnología. 

Abidjan
A finales de marzo, gracias a una acertada política de propiciar las relaciones sur-sur, participé en una escuela CIMPA en Costa de Marfil. Son escuelas en matemática, con el objetivo de fomentar investigación del mejor nivel mundial en países en vías de desarrollo. Están dirigidas principalmente a investigadores jóvenes y doctorantes en aquellos países y departamentos donde ya existe una base razonablemente sólida y en las cuales un “empujón” hacia nuevos temas y conceptos puede tener una incidencia importante. Más allá de la experiencia docente, compartir con colegas de alrededor del mundo y nuestros anfitriones en las impecables instalaciones de la recién reconstruida universidad de Abidjan (luego de varios años de una devastadora guerra civil) fue una experiencia que agradezco. Hablando con los investigadores del departamento, muchos recién doctorados en Europa y comenzando una carrera en investigación de vuelta a su país natal, recordé mi propio regreso a Venezuela hace 18 años. Las expectativas, los proyectos, las peleas por el financiamiento, por desarrollar lo propio a la par de mantener los necesarios lazos con los centros de punta a nivel mundial. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en nuestro país ahora, en Costa de Marfil los profesores ganan sueldos que les permiten mantener una vida decente y, a pesar, de las dificultades propias de la relación entre la Universidad y los mecanismos de financiamiento de la ciencia, todos están convencidos de que la vía a transitar va en dirección de propiciar ciencia de calidad.

Las Vegas
Dos días después de regresar, asistí en compañía de mis compañeros en la empresa al encuentro de la Gartner 2014, celebrado en Las Vegas, sobre analítica de negocios, probablemente el encuentro más influyente en el área. La nube, la movilidad, Big Data, Open Data, la organización analítica fueron algunos de los temas tratados. Las opciones de desarrollo que implican las nuevas tecnologías y sistemas, los peligros que acechan en el debilitamiento de la privacidad y la centralización de la información, los impactos que trae consigo la aceleración exponencial en la capacidad de almacenamiento y transmisión de datos algunas de las discusiones presentadas. En el trasfondo la velocidad de desarrollo de la matemática, la computación y la física, la investigación en redes complejas y nuevas formas de organización, sus implicaciones en el desarrollo económico de las grandes, medianas y pequeñas empresas, en lo social, en el gobierno y en la combinación de todos ellos. El contraste con la experiencia recién vivida no podía ser mayor. En Costa de Marfil una de las actividades de mayor éxito fue el desarrollo de talleres en R para la simulación de ciertos objetos aleatorios. En Vegas se discurría sobre casos de éxito en procesamiento de varios pentas de datos en tiempos reales. Sin embargo, desde Stanford y MIT, dos de los centros académicos que llevan la batuta en el desarrollo de nuevas tecnologías para el manejo y descubrimiento de información, se ofrecen por internet acceso a cursos, papers, bases de datos, software abierto, a diferencia notable de lo que ocurría hasta hace poco. Aquellos que cuenten con mentes capaces y entrenadas, con departamentos de investigación sólidos y estructurados sabrán avanzar en la dirección correcta.

Cartagena I
A finales de septiembre, me tocó asistir en Colombia a la edición bianual del Clapem, el congreso latinoamericano en probabilidades y estadística matemática, cuyas primeras dos ediciones tuvieron lugar en Caracas a principios de los 80. Eran otras épocas y contábamos con la presencia por estos lares de extraordinarios matemáticos con una visión privilegiada de lo que significaba el desarrollo académico de calidad en la región. Como siempre, el nivel académico del Clapem fue de primera y una gran oportunidad para reunirse con colegas y amigos de todos lados incluyendo a los colegas venezolanos desperdigados por todo el continente. La falta de financiamiento en Venezuela obligó a que me desplazara al congreso en bus desde Caracas hasta Cartagena: una aventura llena de guardias nacionales cobrando “vacuna”, pimpinas de gasolina en la frontera y familias enteras de vecinos colombianos regresando a la patria luego de 20, 30 y 40 años en el país con múltiples historias de desempleo, empresas arruinadas o familias insostenibles debido al abismo generado por el dólar paralelo.

Sao Paulo
En octubre participé en el Futurecom, el evento más importante en telecomunicaciones en la región. Asistí pues en la empresa hemos desarrollado un modelo de cálculo de probabilidades de cancelación usando herramientas para el manejo de grandes volúmenes de datos. Muy interesantemente, la mitad del evento estuvo dirigida al tema de Ciudades Inteligentes, la otra al futuro de la industria Telecom: nuevas tendencias en almacenamiento y procesamiento de información (la física llegando al límite de capacidad de almacenamiento se hace imprescindible desarrollar estrategias de técnicas híbridas software/hardware en memoria, es decir sin mover los datos, que ya llegan a volúmenes impensables hasta hace solo 5 años), la difícil relación entre las empresas de telecom y las apps (o más generalmente los OTT), el inminente desarrollo del internet de las cosas (las neveras que hablan con nuestros celulares o carros, nuestro cepillo de dientes que habla con nuestro odontólogo). En el terreno constaté lo que ya sabía: Brasil es un monstruo. Miles de empresas, una política dirigida a fomentar el desarrollo de la empresa privada, el apoyo a las startups. También, muy como en las Vegas, la vinculación evidente entre el sector privado y el académico. 

Cartagena II
Ahora, completando el año, acabo de regresar de un evento organizado por el MINTIC en Colombia, de nuevo en Cartagena, para discurrir sobre las TIC, el desarrollo social, la inclusión, el desarrollo económico de grandes, medianas y pequeñas empresas, el Open Data, el Big Data y las ciudades inteligentes. Esta vez fui invitada a través de la empresa en tanto que conocedora del tema de analítica predictiva en grandes volúmenes de datos y viajé en avión. El evento fue extraordinariamente interesante. Pude compartir con colegas académicos y empresarios colombianos los avances importantes en esta materia que se han logrado poner en marcha, conversar con gente de startups de Latinoamérica y Estados Unidos sobre las tremendas oportunidades que significan en general, pero muy especialmente en nuestros países, el uso de la tecnología en la resolución de los apremiantes problemas de nuestras ciudades, su potencial en la democratización de los procesos, los avances hacia mejorar la transparencia de gestión y uso de recursos, en salud, en educación, en la impartición de justicia. Pude también intercambiar ideas para proyectos y contratos posibles. Descubrí un mundo interesado en desarrollar, invertir, crear. Una representante de la ONU se acercó para ver si concretábamos una propuesta sobre un modelo de gestión que desarrollamos aquí en Venezuela, en el marco de un proyecto LOCTI, que luego fue relegado por el Fonacit y afines imposibilitando su paso de plan piloto a escalas superiores.

Conclusión
En todos estos encuentros se destaca un factor común: nadie podía creer, desde Abidjan hasta Cartagena, pasando por las Vegas, que un profesor universitario en Venezuela gane 150 dólares mensuales. La última vez que lo dije, decidí que no lo decía más. La respuesta incrédula fue: pero si de verdad eres una estadística con conocimiento de minería de datos y herramientas de Big data, cómo puedes ganar eso?

En el mundo están pasando cosas extraordinarias en Ciencia y Tecnología. En particular, en el área que conozco, en la frontera donde se integran la estadística, la IA, la minería de datos, las herramientas de software que permiten integrar y procesar grandes volúmenes de datos y sus aplicaciones. Comerciales algunas, otras que fomentan la inclusión y desarrollo y otras las dos al mismo tiempo. Mientras nos perdemos en absurdas, ignorantes y sesentonas regresiones sobre la ciencia del pueblo y para el pueblo el mundo avanza y nos deja atrás. Exponencialmente atrás. Cuántos años tomará salir de este marasmo en el que la ineptitud y la estupidez del atraso político que nos desgobierna nos ha arrojado.


Carenne Ludeña



1 comentario:

Moises P. Ramirez dijo...

Excelente crónica Carin! Me entusiasma que entre tus áreas de interés esté lo de "ciudades inteligentes" (aunque prefiero llamarlas ciudades amables o friendly cities, porque no sirve de nada que sean inteligentes si los ciudadanos seguimos abrumados por el deterioro de la calidad de vida; además la tecnología es un conjunto de herramientas para producir cambios, no un fin en sí mismo). Abrazo!